El humorista serio que representó la transición política española.


Resulta sorprendente la calidad y el valor histórico de algunos dibujos originales que uno puede encontrar en un mercadillo por escaso dinero. Basta un poco de paciencia y atención, y probablemente cierto ojo artístico. El dibujo que muestro a continuación fue adquirido en el mercadillo de Tetuán, en Madrid, el 24 de octubre de 2021, y fue realizado por el gran humorista gráfico Máximo San Juan Arranz (Máximo) en 1977.


Humor gráfico, por Máximo. Tinta china sobre papel Marca Mayor. Dimensiones: 285 x 225 mm.

El dibujo fue publicado a toda página en la revista quincenal Telva a mediados de marzo de 1977 (Nº 324, SARPE, Madrid, p. 30). En el estilo inconfundible del autor, este dibujo de Máximo tiene gran interés por ser representativo de aquellos inciertos años de la Transición política española hacia la democracia, en el año previo a la aprobación de la Constitución Española. Estilísticamente, presenta un paralelismo con los dibujos esquemáticos y lineales que su autor realiza para el diario El País. El de Máximo es un humor culto, minimalista, en ocasiones metafísico. José Antonio Llera definió al dibujante como "el James Joyce del humor gráfico". Máximo es un humorista que confiere significación a cada objeto que representa, y eso requiere del lector un cierto grado de cultura e inteligencia. Se podría decir que el suyo es un humor sobrio y de minorías. El investigador Iván Tubau habla de "un código visual y temático propio" de este humorista gráfico, al tiempo que define a Máximo como un autor no apto para perezosos mentales. 


Revista Telva, nº 324, marzo 1977.


La temática representada en este dibujo tiene relación con las preocupaciones políticas de su autor en ese momento concreto de la vida política y social española. Y aunque las claves de la lectura del humor de Máximo no suelen resultar sencillas, el monolito de piedra, como algo inmutable e intemporal, probablemente represente la situación política en 1977 narrada con cierto aire pesimista. Junto a dos moles de piedra en forma de obeliscos, diminutos ciudadanos avanzan, solos o en pareja, hacia un horizonte distante bajo un sol naciente o poniente, que proyecta sus sombras a sus espaldas. La representación arquetípica de estos personajes hace que resulten muy insignificantes ante la magnitud de ambos obeliscos. Estos vienen a representar el gran poder que limita sus movimientos y sus libertades, tal vez el poder político, religioso y económico de la España del momento. El monolito representa la intromisión de ese poder inmutable en la vida de los ciudadanos, que confían en alcanzar la democracia. Uno de los obeliscos, de espaldas al sol, cierra los ojos como en un sueño profundo. Suponemos que el otro aún mira hacia el horizonte.

En la vida política española, Adolfo Suarez había sustituido a Arias Navarro como presidente del Gobierno, y las Cortes habían aprobado la Ley para la reforma política, que permitiría la eliminación de las estructuras jurídicas de la dictadura, dando tránsito a un sistema democrático. Pero las esperadas reformas prometidas a los grupos de oposición democrática no terminaban de llegar por la fuerte oposición del sector inmovilista franquista, el llamado búnker. El régimen, desde los organismos de poder que aún controlaba, ofrecía dura resistencia a cualquier cambio político. La Ley 1/1977, de 4 de enero, para la Reforma Política, permitió las elecciones generales del 15 de junio de 1977. En mayo de 1977, dos meses después de la aparición de nuestro dibujo, la revista Telva publicó otro chiste gráfico de Máximo en el que el obelisco se levantaba del suelo como un cohete en propulsión. La democracia española había comenzado su despegue.


Humor gráfico, por Máximo. Revista Telva, nº 327, mayo 1977.

El dibujante Máximo San Juan (1932-2014) comenzó a publicar su humor gráfico en la revista satírica Don José, dirigida por el dibujante Antonio Mingote, a principios de los años 60. Durante esa década colaboró como humorista gráfico en los diarios Arriba y Pueblo, y esporádicamente en el diario Informaciones. En 1965 recibió el premio Paleta Agroman de humor gráfico. Tras un breve paso por El Correo Catalán y el diario La Vanguardia, Máximo se incorporó al periódico El País, en mayo de 1976, publicación en la que permanecería durante 29 años. Paralelamente trabajó para otras publicaciones, como La Codorniz, Por Favor, ABC y Telva, entre otros periódicos y revistas. Todas aquellas colaboraciones permitieron al dibujante dedicarse en exclusiva al humor gráfico y a la escritura.

Los dibujos de Máximo se aproximan más a un artículo de opinión que al género humorístico gráfico de la época. De hecho, sus colaboraciones en El País se publicaron en la sección de Opinión. A lo largo de su vida Máximo publicó cerca de treinta mil viñetas y chistes gráficos. En 1981 recibió el Premio Mingote, en 1985 el premio Joaquín Costa de Periodismo y el premio de la Asociación Pro-Derechos Humanos, en 1988 el premio González Ruano de Periodismo, en 2005 el premio de humor gráfico Antonio de Lara, Tono, en 2007 el Premio Rodríguez Santamaría, en 2008 recibió el Premio Internacional de Humor Gato Perich de Honor, y en 2010 el Premio Iberoamericano de Humor Gráfico Quevedo. Además de humor gráfico publicó artículos y varios libros: Historias Impávidas (1971), Este país (1972), Carta abierta a la censura (1974), Diario Apócrifo y Animales Políticos (1976), No a la OTAN y otros incordios (1982, El poder y viceversa (1987) e Hipótesis (1995). El Writers and Cartoonists Syndicate de Nueva York difundió sus dibujos en Estados Unidos. Su muerte, en diciembre de 2014, tuvo mucho eco en la prensa nacional y en la televisión española. La mayor parte de su obra gráfica se conserva en la Biblioteca Nacional de España. Las numerosas referencias bibliográficas, las exposiciones individuales y colectivas en las que participó, y los premios y reconocimientos que recibió a lo largo de su trayectoria profesional son un buen reflejo de la trascendencia de su obra.

Referencias:

Tubau, Iván, "Guerra y paz en el país de Máximo", El humor gráfico en la prensa del franquismo, Mitre, Barcelona, 1987, pp. 259-269.
Meléndez Malavé, Natalia. "Máximo, opinador diario e independiente de la mañana", en El humor gráfico en el diario El País durante la transición política española (1976-1978), capítulo 9, pp. 271-1974. Tesis doctoral en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga (2004).
Llera, José Antonio, El humor verbal y visual de La Codorniz. Instituto de la Lengua Española, Madrid, 2003, pp. 378-383.
"Muere a los 82 años el dibujante y viñetista Máximo". ABC, Madrid, 2014.
García, Rocío. "Muere Máximo, el dibujante que marcó una época en la prensa". El País, Madrid, 2014.
"La familia del viñetista Máximo dona a la BNE un total de 12.000 dibujos del autor". La Vanguardia, Barcelona, 2019.

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