En la verde y apacible campiña inglesa.


El 13 de marzo de 2020 fue, prácticamente, el último viernes de mercadillo antes del confinamiento. Al menos fue el último día en que yo pude visitarlo. Y encontré una de las obras que más me gustan de mi colección, una acuarela original sobre papel colocado en cartón de un artista reconocido, Will Anderson (fl. 1880-1995), representando una escena rural en una Inglaterra verde y placentera. Cada viernes solía charlar con el dueño de aquel puesto de Portobello Road market. Él solía mostrarme sus obras, rescatadas de trasteros. En su juventud había vivido en Antequera, como tantos otros ingleses. Aquel viernes fue la última vez que lo vi.


Las dimensiones dimensiones de la pintura son 522 x 168 mm (cartón 530 x 185 mm). El título y nombre del artista venían escritos a mano con tinta sobre una montura dorada: “A Farm Pond near Farnham. By Will Anderson”. E inscrito en el reverso, a lápiz, aparecían los mismos datos identificativos. La acuarela estaba firmada abajo a la izquierda con la firma característica de este artista, 'Will Anderson'. A pesar de su antigüedad, sorprende el buen estado de la acuarela. No hay duda de que el artista empleó excelentes materiales artísticos, y de que los propietarios de la obra la conservaron bien en el tiempo.


A Farm Pond near Farnham, by Will Anderson.


El motivo representado en esta acuarela, una antigüedad victoriana, es una escena rural plasmada en formato panorámico, como lo haría hoy una cámara digital. El paisaje muestra la tradicional campiña inglesa, con su idílico modo de vida rural, mucho antes de la transformación del paisaje que tuvo lugar durante el siglo pasado, cuando la agricultura moderna surgió repentinamente en el campo y en la aldea inglesa. "En la Tierra verde y placentera de Inglaterra", escribió el poeta William Blake muchos años antes. Estas representaciones de una vida rural idealizada fueron creadas para los espectadores y clientes urbanos. La imagen muestra una escena de una granja con figuras y patos junto a una charca. Farnham es un pueblo en Surrey, Inglaterra, a 34,5 millas al suroeste de Londres.



Will Anderson fue un pintor británico activo en el último cuarto del siglo XIX. Vivió en Barnsbury, en el distrito londinense de Islington, aunque muchas de sus representaciones se localizan en Surrey, y algunas en Kent. Expuso entre 1880 y 1895 en la Royal Academy (RA), en la Royal Society of British Artists (RBA), en el Royal Institute of Painters in Watercolour (RI) y en el Royal Institute of Oil Painters (ROI), y en muchas galerías provinciales: RHA, Manchester Art Gallery, etc. Es conocido por sus escenas pastorales en casas de campo inglesas. Entre sus cuadros exhibidos en las exposiciones del RBA se encuentran sus pinturas "A Surrey Farmhouse" y "At Shere, Surrey", ambas fechadas en 1881. 

 

Sus obras de arte se han ofrecido en múltiples subastas, con precios realizados que oscilan entre 130 y 3.173 dólares, dependiendo del tamaño y el medio de la obra. Desde 1998 el precio récord de este artista en una subasta es de 3.173 US$ por "A Kentish farm", vendida en Christie's South Kensington en 2003.


Fuente: MutualArt.

 

 

Esta clase de representaciones de cottages y granjas enlazan con las tendencias estéticas que influyeron el arte británico desde mediados del siglo XVIII. Entre los escritores que trataron de definir y categorizar las respuestas humanas a los fenómenos naturales destacan Edmund Burke, con su exploración de lo "sublime" y lo "bello", y William Gilpin con su teoría de lo "pintoresco". La pintura de paisajes en Gran Bretaña, y por supuesto la acuarela, se vio afectada por estas teorías. El desarrollo de determinadas temáticas desde finales del siglo XVIII refleja esta influencia. Uno de aquellos grupos temáticos fue precisamente la pintura de cottages y granjas, junto con las iglesias, las ruinas y las montañas. Hoy, dichas temáticas pueden parecer muy adecuadas para la pintura de paisajes, y para la acuarela, pero hasta esa fecha se consideraban poco interesantes e incluso desagradables. El propio William Gilpin escribió en una ocasión a su amiga Mary Hartley, "nada puede reconciliarme con una casa de campo", que "ofende" y carece de "dignidad". Las escenas de humildes casas de campo situadas en torno a una iglesia parroquial, que pueden parecen hoy casi un cliché del arte paisajístico británico, se consideraban antaño indecorosas, aunque en el siglo 19 se habían convertido ya en elementos básicos del arte paisajista. En esa evolución del paisajismo británico tuvieron gran importancia artistas como Thomas Gainsborough y John Constable. Tal vez Gainsborough fue el pionero, popularizando con sus pinturas el paisaje rústico inglés.


En realidad, las casas de campo que asoman entre los árboles, como en nuestra acuarela, las agujas de iglesias que coronan las colinas, y otros muchos motivos que hoy en día pueden parecer típicamente ingleses, están inspirados en las pinturas paisajísticas holandesas del siglo XVII. La popularidad de este tipo de representaciones en el arte británico del siglo 19 está asociada a la nostalgia por un modo de vida que parecía desvanecerse.


En nuestro próximo post seguiremos hablando de paisajismo británico, y mostraremos una obra que nos trasladará a tierras escocesas.


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