Una obra de arte es a menudo una gran narradora de historias.

 

Antes de proseguir con mis hallazgos en el mercado de Portobello, debo retroceder en el tiempo hasta el cuadro que en realidad dio inicio a esta colección, aunque en aquel momento no había indicios de que esa pintura sobre tabla fuera a ser colgada algún día junto con otras obras de arte.



Adquirí esta obra en el Royal Trinity Hospice, en Shepherds Bush (Hammersmith), en julio de 2019. Probablemente represente a dos niñas bretonas descansando sobre una roca después de pescar camarones con una red. La escena podría estar localizada en Concarneau, Bretaña, en Francia. Si tuviera que fechar la pintura yo apostaría a que es de finales del siglo XIX o principios del XX. La técnica utilizada parece témpera al huevo o gouache sobre papel montado en una tablilla o panel. Las medidas son 25 x 31 cm. El cuadro no está ni firmado ni fechado.

 

La pintura representa a dos muchachas de un pueblo costero vestidas de campesinas o pastoras sobre una roca, que miran hacia el mar. Una aparece de pie portando una cesta de peces y sosteniendo el palo de una red de pesca. La otra está sentada y sostiene un pequeño racimo de uvas en una mano.



El atuendo de esta última nos recuerda a los tradicionales trajes bretones regionales que podemos observar durante "Le Festival des Filets Bleus" (Festival de las redes azules). En cuanto al escenario, en Concarneau y en la costa bretona en general es fácil encontrar este tipo de paisaje costero rocoso, como el de esta pintura.

 

Pero, ¿qué representa realmente este cuadro? Sabemos que una pintura directamente relacionada con esta imagen fue subastada en Christie's South Kensington el 11 de mayo de 2000 (Catálogo "Marítimo", lote 494). Los detalles de aquella obra subastada dicen lo siguiente: "Esperando el regreso del padre, de J. Coghlan. Pintura del siglo XIX". 




También observamos que esa misma obra de arte fue subastada en otras ocasiones y en diferentes casas de subastas: Galerías de Subastas de Canterbury, Reino Unido: J. Coghan: "Esperando el regreso del Padre" o " Camaronera con red". Pintura al óleo (Escuela del siglo XIX). Lienzo 36 x 28 pulgadas. Firmado y fechado indistintamente el 18.. Procedencia: Christie's. 7 de febrero de 2017, Lote 279; 4 de abril de 2017, Lote 278. Est: £800 - £1,200.


Tal vez el autor de aquella obra pudiera ofrecernos alguna pista.

 

¿Quién era el artista J. Coglan?

 

El catálogo "Marítimo" de Christie's (lote 494) afirma que Coglan fue un artista del siglo XIX. Deduciríamos que se trataría de una composición pintoresca realizada por algún pintor victoriano. En realidad, no hay mucha información sobre este pintor J. Coghlan, pero bien podría tratarse de una pintora británica aficionada llamada Florence Jane Cogger (1878-1939). Esta artista nació en Norbiton, Surrey. Era la hija de Suzannah y Thomas Cogger. Se mudó a Kingston on Thames, Surrey, viviendo en el 29 de la avenida Barnfield. Después de la muerte de su madre en 1930 se mudó a la casa familiar, viviendo en el número 10 de Arthur Road, Norbiton. Su padre habría muerto en 1906. Como artista, pintó principalmente flores y escenas de figuras en acuarela y óleo sobre lienzo. Como muchos otros artistas victorianos o eduardianos, es posible que tuviera algún tipo de contrato con una galería para pintar sus obras, pero probablemente comprendió que podía ganar algún dinero extra pintando para otras galerías utilizando un alias, y algunos de sus cuadros están firmados como J. Coghlan. El Índice de Muertes del Registro Civil 1916-2007 de Inglaterra y Gales indica que Florence J. Cogger murió en Surrey en 1939.

 

Según los catálogos de la Royal Academy Cogger exhibió algunas de sus obras artísticas en los South Rooms de Burlington House al menos en 1928, 1932 y 1935. Todas aquellas pinturas estaban firmadas como Florence J. Cogger: Flores (RA 1928); Delphiniums (RA 1932); Guisantes dulces (RA 1932); Rosas blancas (RA 1935). También expuso en la Abbey Gallery, Royal Society of Arts Birmingham, Walker Art Gallery Liverpool, Manchester City Art Gallery, Royal Society of Portrait Painters, Royal Society of British Artists, Royal Hibernian Academy Dublin, Royal Institute of Painters in Watercolour, Royal Scottish Academy, y en la Society of Women Artist. Firmado como J. Coghlan podemos encontrar Esperando el Regreso del Padre -también Shrimp Girl with Net-, The Flower Gatherers, y The Winning Post. 


Debo admitir que investigar a Florence J. Cogger estimuló en mí un gran interés en cómo un artista puede acceder a los eventos artísticos más importantes de Londres, y después de algún tiempo descubrí que cualquier artista de talento, tanto británico como internacional, puede exhibir su obra en la Exposición de Verano de la Real Academia o en las múltiples exposiciones que las diferentes sociedades de artistas británicos realizan en las Mall Galleries: Royal Society of Portrait Painters, Royal Society of Marine Artist, Royal Institute of Oil Painters, The Pastel Society, Royal Society of British Artists y Royal Institute of Painters in Water Colours, por nombrar algunas de las más reconocidas. Sin demasiado éxito yo mismo intenté presentar obras propias en algunas de aquellas exhibiciones, incluyendo la Exposición de Verano de 2020. No tuve la suerte de poder participar, pero fue una gran experiencia, y debo admitir que en uno de los eventos organizados en Burlington House tuve el privilegio de conocer a la 27ª presidenta de la Royal Academy, la escultora Rebecca Salter.


Foto: Cámara de Comercio de España en el Reino Unido (Febrero 2020).

 

Volviendo a los cuadros, obviamente ambas pinturas guardan una estrecha relación, pero también notables diferencias. La nuestra muestra una calidad pictórica que está ausente en la obra subastada. Comparada con la primera, la de Coglan presenta algunas adiciones muy del gusto victoriano, como un perro en primer plano, junto a las niñas, y un barco navegando en el fondo. Los rostros de las muchachas representadas en esta obra carecen de la maestría del primer artista, muestran poca expresividad, y la elaboración de la pintura está demasiado relamida, carente de calidad técnica o artística, lo que es propio de un pintor aficionado. Nuestra imagen, sin embargo, tiene una frescura y una técnica característica de una mano hábil, profesional. Basta comparar la representación de la roca. En nuestra pintura, el artista ha utilizado la técnica de la veladura en los rostros de las niñas, con rasgos estilísticos que recuerdan a algunas pinturas academicistas de Bouguereau y Émile Munier. 



No hay duda de que ambas obras están elaboradas por manos diferentes. Una posibilidad es que el autor de "Esperando el regreso del padre" hubiera usado la primera como boceto, y tratara de representar la misma escena añadiendo detalles del gusto de potenciales clientes victorianos o eduardianos, si la fecha del catálogo de Christie's no es acertada. La otra hipótesis es que ambos cuadros compartieran una misma fuente.

 

Para contribuir al misterio de esta obra de arte, una búsqueda inversa de imagen reveló una tercera pintura casi idéntica a la de la charity londinense, esta vez en un mercado francés de antigüedades. En esta ocasión, y aún sin haber podido examinar de cerca esta pintura, podría afirmar que ambas creaciones fueron ejecutadas por la misma mano artista, aunque esta última está considerablemente dañada como resultado de su antigüedad.



Y, sorpresa, días después encontré un cuarto cuadro subastado en Suecia, éste de muy baja calidad técnica, pero que sin duda comparte la misma fuente de inspiración.



Esto nos lleva a una nueva hipótesis. Tenemos cuatro pinturas conectadas pero localizadas en diferentes lugares geográficos. Sabemos que algunos artistas con formación académica ofrecieron clases por correo a artistas aficionados, como Florence J. Cogger. A menudo se anunciaban en los periódicos y revistas de artistas, y probablemente enviaban por correo pinturas en papel para que sus alumnos las copiaran.

 

Y entonces surge una última hipótesis, que está directamente relacionada con los trajes que llevaban las modelos. Tal vez no fueron las pinturas las que viajaron, sino los propios artistas en busca de inspiración.

 

La Colonia de Arte de Concarneau.

 

Esta última posibilidad nos hablaría de una obra de arte de algún artista local que se vendería como recuerdo a los artistas visitantes o a turistas adinerados, quizás adquirida en alguna de las colonias de artistas que florecieron en Bretaña desde el siglo XIX. De hecho, era una de las regiones francesas más visitadas por los artistas. Muchos de ellos se establecieron en colonias de artistas en Concarneau, Pont-Aven, Cancale y algunos otros pueblos de la región. Otros artistas visitaron estas colonias durante el verano, en busca de inspiración artística. La interminable diversidad de paisajes costeros e interiores, así como los habitantes bretones con sus costumbres, trajes, creencias y leyendas fascinaron definitivamente a los artistas visitantes.

 

Entre 1830 y 1914 se estima que existieron más de 80 colonias rurales de artistas, la mayoría de ellas localizadas en Francia, Holanda y Alemania central, con artistas de al menos 35 nacionalidades diferentes, siendo los americanos, británicos y alemanes los más numerosos. La de Concarneau nos interesa especialmente porque influyó en los artistas británicos que más tarde fundaron nuevas colonias en el Reino Unido, Newlyn y St Ives por ejemplo, y porque allí encontramos artistas que representaron escenas que explican la práctica de la pesca con red que observamos en nuestra pintura. De aquellos artistas y de algunas de sus obras de arte, relevantes para entender nuestra pintura, hablaremos en el siguiente post.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Barcos de pesca encallados, con marea baja.

De académicos reales, pintores, grabadores y marineros.

Cuando el Támesis se congeló en el tiempo en Hurley.