En el mismo sitio y a la misma hora.
¿Quién tiene la suerte de encontrar algo valioso en el mismo lugar dos semanas seguidas? Para ser más exacto, no encontré un cuadro más de Vicary, sino dos. El primero de ellos fue Old boatyard at Hurley (1983), una acuarela original de Michael Vicary, firmada en la parte inferior derecha.
En el marco y en la montura que protegía la obra encontré algunas viejas etiquetas que titulaban y fechaban la obra, e identificaban al artista, probablemente procedentes de la exposición donde el cuadro fue adquirido. Una de ellas incluía la dirección y el número de teléfono de Vicery. El antiguo astillero de Hurley es también una de las primeras obras del artista, autentificada y fechada por el propio autor en octubre de 2019. Su tamaño es de 377 x 260 mm. La adquirí en el mercado de Portobello el 25 de octubre de 2019. La procedencia era la misma que la de la obra anterior, una limpieza de una propiedad en Pont Street, Londres.
Esta segunda composición de Vicary tiene la capacidad de trasladar al espectador al astillero. Casi se puede oler la humedad y la madera, mientras somos testigos del trabajo de un operario. El uso del claroscuro es brillante, y me encanta la representación de las diferentes maderas mostradas y de la cuerda. También la perspectiva, muy lograda, con un efecto muy acusado de profundidad.
Aquel mismo fin de semana contacté por email con el artista, y el propio Vicary me explicó algunos detalles interesantes sobre esta obra: "Me gusta especialmente la (acuarela) del astillero, es una composición sólida, y el manejo de las luces y sombras es convincente. (...) El astillero está a tan sólo unos 300 metros del lugar donde se pintó el (otro) cuadro, justo al lado de la esclusa de Hurley. Peter Freebody & Co están todavía en el negocio de la construcción y restauración de barcos de madera tradicionales. El dueño era un tipo amigable y me permitía dibujar por las instalaciones. Era un bonito refugio a la sombra en los calurosos días de verano. Él y su familia también compraron varios de mis cuadros y encargaron otros para regalar a sus clientes. Cuando su hijo se hizo cargo de la dirección comenzó a organizar el astillero, por lo que ahora está más ordenado pero a mis ojos menos fotogénico".
Hurley, una villa inglesa rica en historia.
También a 300 metros del astillero se encuentra el pub Ye Olde Bell. Entré allí a descansar. Un lugareño se acercó a mi mesa y me explicó con gran detalle la historia de esta villa. Ye Olde Bell abrió sus puertas en 1135 d.C. como casa de huéspedes. El pasadizo secreto que sale de su sótano fue usado por Lord Lovelace de Hurley, un conspirador durante la "Revolución Gloriosa" de 1688, aquella que condujo al católico James II al exilio y colocó a su yerno, William de Orange, junto con su esposa, la hija de James, Mary, en el trono. En 1936 la 'Malthouse' del siglo XVII fue la residencia del conocido actor de cine de terror Boris Karloff, mientras filmaba "Juggernaut" y "The Man Who Changed His Mind". Su esposa Dorothy dijo de Hurley: "es la aldea más hermosa y pequeña que se pueda imaginar". Algunos huéspedes notables han sido Elizabeth Taylor, Richard Burton, Cary Grant y Errol Flynn. Durante la Segunda Guerra Mundial, entre los invitados famosos a Ye Olde Bell se encontraron Sir Winston Churchill, Dwight D. Eisenhower y el Coronel Elliot Roosevelt, hijo del Presidente en tiempos de guerra, que visitaron la mansión Ladye Place, junto a la iglesia, utilizada como base secreta por la inteligencia estadounidense antes del desembarco de Normandía. Aquella historia de la planificación del Día D parecía perseguirme, porque eso es exactamente lo que se explica en una placa junto a mi casa de Hammersmith.
Placa conmemorativa del Día D en Hammersmith
Otros Vicarys esperando a ser descubiertos.
En una reciente entrevista Michael Vicary resumía así su trabajo: "Paisajes al óleo y acuarelas del Valle del Támesis y Chilterns". También revelaba la razón por la que se convirtió en artista: "Empecé a pintar a tiempo completo en 1974, como una vía de escape de la enseñanza, y después de una gira de dibujo por Francia e Italia"; y descubría dónde encontraba la inspiración para sus pinturas: "La fresca y espontánea alegría de pintar al aire libre y en la naturaleza. Los artistas de 'Plein air' británicos y franceses han sido mis modelos".
Acababa de encontrar mi segundo Vicary. Al hallarlo en el mismo puesto, en esta ocasión sí estaba seguro de que se trataba de una obra de arte original, tal y como me aseguraba el vendedor. Decidí echar un vistazo al resto de los artículos expuestos. Fue entonces cuando encontré un tercer Vicary escondido en el mismo cajón.




Comentarios
Publicar un comentario